domingo, mayo 19

¿Qué pasó con las RIN? Pautas para entender la perspectiva económica del país

Inflación, suba de precios y desconfianza en los inversores son las consecuencias que algunos analistas vaticinan para 2024. Desde el Gobierno, anunciaron medidas como la industrialización, la compra de oro y la captación de recursos de organismos multilaterales para recuperar divisas.

El pasado martes en la noche, el Banco Central de Bolivia (BCB) publicó en su página oficial el informe -hasta el 31 de diciembre de agosto del presente año- del estado de las Reservas Internacionales Netas (RIN) contabilizando un total de 2.147 millones de dólares, mil millones menos que el inicio de los recursos a inicios de año.

Pero el dato que más llamó la atención de economistas y analistas fue la disminución desde el 2024 ¿Qué pasó con más del 80% de los fondos internacionales?

Existen varias hipótesis. Sin ir más lejos, el Gobierno ha argumentado que la falta de proyectos hidrocarburiferos ha sido una de las principales causas del deterioro de estos recursos junto a la pandemia de coronavirus y los conflictos sociales. Sin embargo, analistas económicos explican que gran parte de estos recursos fue usada para cubrir el gasto público.

El analista económico Cesar Vargas, representante de la Sociedad Científica de Economistas de Cochabamba y docente universitario en la Universidad de Granada, España, indicó que el Estado ha tenido que tocar estos recursos y otros como los aportes para poder cubrir los gastos de las empresas “estratégicas” públicas.

Vargas indicó que las empresas públicas reciben un aproximado de 9.000 millones de dólares por parte del Estado y que la recaudación de los impuestos no logra cubrir dichos gastos. “Nos alcanza para la subvención de carburantes”.

“Todo se ha ido al gasto público. Se ha incrementado el gasto público hasta los 22.000 millones de dólares. El Presupuesto General del Estado está por los 44.000 millones de dólares, más de la mitad. 9.000 millones de dólares se los llevan las empresas públicas. La subvención de carburantes ronda 1.500.000 dólares, esto se puede cubrir con los impuestos. Pero no podemos cubrir los 9.000 millones de las empresas del Estado que la mayoría son deficitarias”, indicó Vargas.

Los datos de las Reservas Internacionales Netas (RIN) se encuentran en la página oficial del Banco Central, mismas que fueron consultadas por este medio.

Vargas dijo que para pagar los salarios y otros gastos de funcionarios públicos, el Gobierno “ha tenido que tocar las RIN, nuestros ahorros y la deuda, externa e interna”.

“Se ha trabajado con un modelo de sindicalismo donde las organizaciones han obligado al Gobierno a que otorgue puestos a ciertos sectores afines bajo la excusa del indigenismo”, argumentó Vargas para explicar el incremento del sector público.

En lo que va del año, las Reservas Internacionales Netas han disminuido considerablemente. El total fue bajando de la siguiente manera: En enero, las RIN eran de 3.116 millones; en febrero, se redujeron a 3.148,5 millones; en marzo, a 3.112,3 millones; y en abril, a 3.158,3 millones.

Las reservas están compuestas por oro, 1.629 millones de dólares; divisas, 437.9 millones y Derechos Especiales de Giro (DEG), valuado en esta gestión en 45 millones.

PERSPECTIVA PARA EL MUNDO

A raíz de la dramática disminución de las RIN, las calificadoras extranjeras, sobre todo estadounidenses, han situado a Bolivia como el segundo país con mayor riesgo país de la región, solo superado por Venezuela.

Vargas explicó que esto es perjudicial para la economía boliviana pues no solo demuestra que vivimos “en déficit fiscal” sino que genera desconfianza con futuros inversores, lo cual nos lleva a dos caminos: la inexistencia de dinero externo o un alza extrema en la tasa de interés.

“Las calificadoras extranjeras previenen a los inversionistas y estos pueden o irse o subir la tasa de interés. (Lo preocupante) es que las tasas de interés rondan el 3%, 4%, pero con el Riesgo País que ha crecido en Bolivia esas tasas de interés podrían subir del 15% al 20%”, expresó el economista. Bajo la misma línea, una nota del portal especializado Bloomberg anunció en octubre de este año el panorama recién expresado para el país.

Según el analista, Bolivia está planteando más prestamos internacionales e internos en el Presupuesto General de 2024.

“En deuda interna quiere meter 11.000 millones de dólares y externa alrededor de 5.000 millones de dólares”, aseguró.

En 2022, Bolivia tenía una calificación más que razonable, 563 puntos, tomando en cuenta algunas potencias económicas de la región como Brasil, Chile y Uruguay. Sin embargo, debido a la caída de las RIN, J.P. Morgan, banco encargado de la calificación de bonos internacionales, cuadriplicó el riesgo con respecto a los bonos nacionales elevando la calificación del país a 2.092, número que lo catapultó al segundo país con los peores bonos.

Vargas también comentó que el cambio oficial e informal del dólar está empezando a perder una correlación y, desde la Sociedad Científica que integra, han encontrado al menos seis tipos de cambio en el país.

“Los economistas hemos identificado seis tipos de cambio. Dentro del país son cuatro y dos en frontera. Tenemos el fijo (6.96 bolivianos), el cambio para exportadores, los librecambistas y lo que fluctúa dentro de las personas y lo que te cambia el banco, en sector financiero, es otro tipo de cambio y el cambio de la frontera según la demanda y oferta”, explicó.

Debido a esta irregularidad cambiaria, los precios de productos podrían subir el siguiente año y vaticinó que en 2024 los bolivianos podrían enfrentar un aumento en la inflación.

SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES

Vargas ve que la sustitución de importaciones y la industrialización, estrategia planteada por el mismo Gobierno para afrontar la crisis de divisas, es una buena alternativa, sin embargo, a su juicio, al momento solo se tomaría en cuenta a productores afines.

El tema de sustitución de importaciones está bien, pero hay que hacerlo con todos los bolivianos, no solo con gente cercana al Movimiento Al Socialismo. Hay que tener apertura con personas que tengan capacidades.

Respecto a la compra y venta de oro y la búsqueda de nuevos pozos de gas para fomentar el extractivismo no son buenas alternativas.

“Este modelo fracasó porque se ha basado en el extractivismo del gas, con eso había divisas porque había buenas reservas, pero ahora ya se van agotando y no se ha buscado otras opciones de generar recursos, como generar más empleo, apoyar a las empresas privadas, etcétera”, indicó.

Por otra parte, el economista Martín Moreira indica que las dividas por la industrialización del litio y el mutún fortalecerán a las reservas internacionales, que según el informe del Banco Central de Bolivia (BCB) cayeron a 2.147 millones hasta agosto.

“El Estado ha empezado un proceso de industrialización, esta industrialización va a dar sus primeros frutos a fin de diciembre”, dijo Moreira a Urgente.bo, aportando bajo la misma línea de Vargas, la industrialización.

Sin embargo, Vargas es escéptico ante la promesa del litio, pues hasta el momento no se ha visto un trabajo realmente significativo.

Moreira asegura que la propuesta del Estado para mejorar las reservas internaciones tiene una perspectiva interesante, pero eso implica esfuerzo y gasto para contar con un buen resultado.

“También se ve retos, los retos se los tiene que terminar de hacer y este es el proceso. Es un proceso donde hay todo tipo de obstáculos, uno de ellos es la situación en la Asamblea Legislativa”, añadió.

MÁS ORO

El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, informó este viernes que se proyecta comprar de 10 a 20 toneladas de oro en 2024. La monetización de esta compra representa en dólares más de la mitad de las reservas internacionales actuales de Bolivia. 

“Lo que estamos haciendo es una compra más ágil del oro. Hasta ahora compramos más de dos toneladas de oro. Nosotros esperamos para la siguiente gestión estar comprando entre 10 y 20 toneladas de oro”, manifestó Rojas en una entrevista televisiva.

El presidente del BCB explicó que se habla de un rango de 10 a 20 toneladas, de manera que se constituya en el 30% de las exportaciones de oro del país. Dijo que cada año Bolivia exporta alrededor de 50 toneladas de oro.

Vía: Opinión