martes, mayo 21

Presidente dice que “pagamos un precio descomunal” en importación de combustibles por la guerra en Europa

El presidente Luis Arce señaló este lunes que “pagamos un precio descomunal” en la importación de diésel y gasolina por la guerra entre Rusia y Ucrania y quien “no entienda los efectos negativos y positivos a causa del conflicto bélico “ignora cómo se maneja la economía de un país”.

El Jefe de Estado sostuvo que “dependemos de la importación de diésel y gasolina”, carburantes que son importantes para el desarrollo de las diferentes actividades, como la agricultura y el transporte.

“El precio que estamos pagando ahora es un precio descomunal producto de la guerra, por lo tanto el que no entienda que hay efectos positivos y negativos en la guerra y que América Latina y nuestro país está sufriendo un efecto negativo de los precios del petróleo simplemente ignora cómo se maneja la economía de un país”, dijo.

Señaló que “sin duda estos efectos van a ser contrarrestados” con la pronta inauguración de las plantas de producción de biodiésel, una en Santa Cruz y otra en El Alto, y en “los próximos años” con la planta HVO, para sustituir la importación de crudo.

“Nosotros estamos encaminados a resolver los problemas estructurales, no los problemas superficiales, los problemas superficiales no son resolución correcta y real para la economía boliviana”, enfatizó.

Afirmó que consciente de los efectos por la guerra en Europa, en Bolivia se preserva el poder adquisitivo de la moneda nacional y el sacrificio que hace el Gobierno nacional es que la inflación internacional no llegue al país.

“Y por eso, pese a todo, estamos gozando de esta estabilidad económica que muy pocos países pueden hacerlo por una decisión política del Gobierno, de mantener el poder adquisitivo y defender a los más pobres, a los más desposeídos del país”, enfatizó.

Insistió que por el conflicto bélico en Europa “nos encontramos enfrentando efectos que han sido nocivos para Bolivia y muchos países. Si bien ese efecto inicial fue un incremento en los precios de varias materias primas, induciría a pensar que nos estaría yendo muy bien, pero eso es miope”.

“Eso es no ver la realidad porque Bolivia desde hace muchos años atrás ha tenido una dependencia que hoy gradualmente estamos tratando de resolverla, que es la importación de líquidos, la importación de diésel, la importación de gasolina”, señaló.