martes, mayo 21

Pese a la brecha de género en inclusión financiera, las mujeres lideran el uso de billeteras móviles

Por tercer año consecutivo, Credicorp publicó estudio que identifica las brechas de género en la inclusión financiera en Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México y Panamá.

Se mantienen las desigualdades en inclusión financiera. De acuerdo con el estudio Brechas de Género en la Inclusión Financiera, del Grupo Credicorp, el 12% de las mujeres bolivianas alcanzó un nivel óptimo de inclusión financiera, tan solo un punto porcentual más que el año pasado (11%). En cambio, los hombres registraron un 17% en el mismo nivel, alcanzando igualmente solo un punto porcentual más que en la evaluación anterior (16%) y manteniendo una inequidad significativa en el país.

¿Cómo se miden las brechas de género en la inclusión financiera?

La inclusión financiera es evaluada por Credicorp, mediante indicadores de acceso, uso y calidad percibida del sistema financiero. La investigación, adicionalmente, considera un análisis interseccional para identificar las diferencias que se registran entre las mujeres según variables demográficas, como edad, ocupación y nivel socioeconómico, entre otros.

¿Qué sucede en Bolivia?

A escala regional, Bolivia (12%) se ubica en el último puesto del ranking con menor porcentaje de mujeres incluidas adecuadamente al sistema financiero. Argentina (38%), Panamá (33%), Chile (31%), Ecuador (27%), Perú (18%), México (17%) y Colombia (16%) le anteceden. Cabe destacar que las personas clasificadas en el nivel alcanzado son aquellas que utilizan regularmente diversos productos y servicios financieros y evalúan positivamente el sistema.

Pese al panorama expuesto, Carina Rivero, gerente de Gestión y Desarrollo Humano del BCP Bolivia – empresa del grupo Credicorp – resalta a las billeteras móviles como un vehículo clave para la inserción de las mujeres en el sistema financiero formal en Bolivia.

Esto por la frecuencia de uso de esta herramienta financiera en las mujeres bolivianas, con una tendencia mayor que los hombres. Pero no desmerece la necesidad de esfuerzos adicionales para cerrar la brecha de género en inclusión financiera. Es clave destacar este indicador en el país, ya que regionalmente se notan diferencias significativas entre hombres (63%) y mujeres (55%), estas variaciones son notables a nivel de país en Colombia, México, Panamá y Perú.

“Además, las mujeres en Bolivia reportan un mayor número de barreras para acceder a productos financieros en comparación con los hombres, lo que refleja la existencia de desafíos adicionales para lograr la inclusión financiera equitativa”, indica Rivero.

El país se ubica en un rango medio bajo con respecto al año anterior. Los datos muestran que el acceso (45.1) y el uso (30.5) siguen siendo las dimensiones menos desarrolladas en la región, aunque se observa un ligero avance en la calidad percibida (60.9).

La región

A pesar de que la brecha de género en inclusión financiera en América Latina persiste, esta ha reducido desde la primera medición del IIF (publicado en 2021). A la fecha, mientras que un 26% de hombres se encuentran en el nivel alcanzado de inclusión financiera, solo un 21% de mujeres logran ubicarse en el mismo nivel. Sin embargo, mientras que en 2021 más de la mitad de las mujeres (56%) se encontraban en el nivel bajo, esta cifra en 2023 es de 38%.

Datos adicionales que demuestra la brecha de género en la inclusión financiera:

•    Las mujeres que reciben ingresos a cuentas en su nombre sienten una mayor seguridad que aquellas que los reciben en efectivo, mediante cuentas de terceros, o que no tienen ingresos.

•    Las mujeres presentan mayores barreras para tener productos financieros (de ahorro o crédito) en toda la región, sin embargo, Bolivia reporta la brecha más pronunciada. Esto puede deberse al nivel socioeconómico, la edad y la actividad que realizan las personas.

•    En torno al tema de digitalización, el estudio muestra que la proporción de hombres que son usuarios intensivos es mayor que la de mujeres (35% vs. 32%). Pese a que este tema es clave para su inserción en el sistema.

Para concluir, Rivero, sostiene en la necesidad de diseñar estrategias nacionales pensadas específicamente para las poblaciones más vulnerables: las personas sin estudios, sin acceso a internet, desempleados, adultos mayores, entre otras. Para de esta forma, garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso equitativo a servicios financieros y oportunidades económicas.

Vía: El Deber