sábado, mayo 18

Ministro irá a Tiquina para dialogar con dirigentes que se oponen a la construcción del puente sobre el estrecho

El ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, convocó este jueves a los dirigentes que se oponen a la construcción del puente sobre el estrecho de Tiquina a una reunión para el viernes, a mediodía, en el sector de San Pablo.

En conferencia de prensa, aplaudió la reunión que sostuvo en pasados días, en su despacho en la ciudad de La Paz, con autoridades, dirigentes de los lancheros y de la Federación de Juntas Vecinales de la (Fejuve) de San Pablo y San Pedro, respecto a la construcción del puente sobre el estrecho de Tiquina.

El diálogo con estos sectores “es aplaudible, es loable” porque miran el progreso de Bolivia y cuidan además sus fuentes laborales en el estrecho de Tiquina, “pero, hay un sector de San Pablo de Tiquina que no fue a la reunión”, dijo.

“Por eso es que he decidido trasladarme al estrecho de Tiquina y reunirme con los hermanos de San Pablo. Hago la invitación al hermano Carlos Yapuchura y a los dirigentes de la Fejuve, a los lancheros también para que el día de mañana (viernes) a mediodía nos podamos reunir en San Pablo de Tiquina”, convocó. 

En la reunión se explicará “claramente por dónde va a realizarse la construcción del puente” y cuáles serán los beneficios para quienes se dedican al transporte de personas y de vehículos del transporte liviano y pesado.

“El presidente Lucho (Luis Arce) me ha encargado de que este puente se construya, pero que la población de San Pedro y San Pablo también puedan tener fuentes laborales, el flujo turístico correspondiente para que todas las familias se puedan desarrollar”, sostuvo.

Apuntes

El puente proyectado tiene una longitud de 1.430 metros, además contempla el acceso al lado Silaya y viaductos, haciendo una longitud total entre puente y viaductos de acceso de 1.610 metros.

La inversión alcanza a $us 300 millones, monto que contempla la implementación de proyectos de desarrollo turístico, la actualización del estudio y la adecuación al nuevo emplazamiento.

La propuesta es rechazada por parte de la población, que ve amenazada su fuente de ingresos, pero otra gran parte demanda la construcción del puente.

El proyecto inició en 2014 con el fin de desarrollar e impulsar la actividad productiva, comercial y turística de la región, además de consolidar un proceso de conservación del medio ambiente.

A pesar de las reuniones y socializaciones realizadas “falta la luz verde” de los representantes y dirigentes de esa región.