domingo, marzo 3

Ministro de Canadá llega a Bolivia para lanzar dos nuevos proyectos enfocados en fortalecer derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes, y reducir la violencia sexual y basada en género

La autoridad canadiense estuvo en el país y se reunió con instancias de gobierno, representantes de Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones vinculadas al ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, y la prevención y atención de la violencia de género. Los dos proyectos recibirán una donación de aproximadamente 20 millones de dólares canadienses.

Ahmed Hussen, ministro de Desarrollo Internacional del Canadá, llegó a Bolivia para anunciar y lanzar dos nuevos proyectos en derechos sexuales y reproductivos, que son impulsados en Bolivia por su país, con un financiamiento de 19 millones de dólares canadienses (equivalentes a más de 14 millones de USD, y que beneficiarán directamente a 151.000 adolescentes y jóvenes entre los 10 y 29 años. Los proyectos serán ejecutados por Naciones Unidas y por Plan International. 

Ambos proyectos están enmarcados en la política feminista del Canadá, que exige que las políticas y los programas estén centrados en abordar las normas y estructuras sociales que excluyen a mujeres, adolescentes y a personas afectadas por múltiples formas de discriminación. 

La autoridad canadiense se reunió con instancias del gobierno boliviano, así como representantes de agencias de Naciones Unidas, Plan International, organizaciones de la sociedad civil e instituciones vinculadas al ejercicio del derecho a la salud y derechos sexuales y reproductivos, así como de prevención y atención de la violencia sexual y basada en género. 

Dos proyectos por el ejercicio de derechos sexuales y reproductivos y a vivir en un entorno libre de violencia

El proyecto “La salud y los derechos sexuales y reproductivos y una vida libre de violencia sexual y de género para las mujeres y niñas más vulnerables de Bolivia 2024 – 2028”, es conducido por tres agencias del Sistema de Naciones Unidas en Bolivia: ONU MUJERES, UNFPA y UNICEF y tiene un financiamiento de 10 millones de dólares canadienses (equivalentes a 7,4 millones USD). Su objetivo es mejorar significativamente la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres indígenas, adolescentes y niñas en Bolivia, especialmente aquellas que enfrentan violencia, pobreza, marginación y exclusión. Se enfoca en mejorar el acceso a servicios de calidad en salud sexual y reproductiva y educación integral de la sexualidad, así como combatir la violencia sexual y basada en género en tres municipios: Cobija, Trinidad y El Alto.  Se beneficiarán más de 105.000 adolescentes de 10 a 19 años dentro de redes de salud priorizadas.

Por otro lado, el proyecto “Adolescentes resilientes y empoderados para el cambio y la acción en salud y derechos sexuales y reproductivos (REACH) 2024-2030” es ejecutado por Plan International y su socio CIES Bolivia. El proyecto tiene un financiamiento de 9 millones de dólares canadienses (6,1 millones USD) y llegará aproximadamente a 46.000 adolescentes y jóvenes. Está centrado en tres áreas de la salud sexual y salud reproductiva: educación sexual integral en escuelas; prestación de servicios sanitarios inclusivos y diferenciados, con foco en la prevención y respuesta a la violencia sexual y basada en género; y respuesta de los mecanismos locales de gobernanza sanitaria y educativa a las necesidades en materia de derechos sexuales y reproductivos de adolescentes y jóvenes. Estas acciones serán implementadas en 52 comunidades de ocho municipios de cuatro departamentos del país: Aiquile, en Cochabamba; Serrano y Tomina, en Chuquisaca; El Torno, en Porongo y el Distrito 6 en el municipio de Santa Cruz de la Sierra, en Santa Cruz; y Padcaya y El Puente, en Tarija.

En el evento de presentación de los proyectos, el ministro canadiense Hussen destacó que “todas las mujeres y todas las niñas deben tener derecho a decidir sobre asuntos relacionados con su cuerpo, para que no sólo puedan sobrevivir, sino prosperar. Cuando las mujeres y las niñas pueden salir adelante, entonces también lo hacen sus comunidades”.